DIAGNÓSTICO DE PLANTAS
¿Qué le pasa a mi planta? Cómo identificar el problema
Cuando una planta cambia de aspecto, conviene observar varias señales antes de aplicar un tratamiento. El color y la posición de las hojas, la humedad del sustrato, la luz y los cambios recientes ayudan a separar las causas más frecuentes.
Observa toda la planta
Mira si el problema afecta a una hoja aislada, a las hojas inferiores, a los brotes nuevos o a toda la planta. Fotografía el conjunto y después los detalles para poder comparar la evolución.
Comprueba la humedad y las raíces
Toca el sustrato a distinta profundidad y revisa que la maceta tenga salida de agua. Un sustrato mojado durante muchos días, mal olor o tallos blandos puede indicar exceso de humedad; hojas flácidas con tierra muy seca pueden señalar falta de agua.
Relaciona el síntoma con la luz
Tallos alargados y hojas pequeñas suelen aparecer con poca claridad. Zonas secas o blanqueadas pueden surgir tras una exposición brusca al sol. Ten en cuenta cualquier cambio reciente de ubicación.
Busca plagas en lugares ocultos
Revisa el envés de las hojas, las uniones de los tallos y los brotes. Puntos móviles, telarañas finas, bultos adheridos, manchas plateadas o superficies pegajosas justifican aislar la planta y confirmar la plaga antes de tratarla.
Cambia una sola condición
Evita regar, abonar, trasplantar y aplicar productos a la vez. Corrige primero la causa más probable y observa si el daño se detiene. Las hojas dañadas no siempre recuperan su aspecto, por lo que el crecimiento nuevo es una señal más útil.